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Estalla la pandemia
La pandemia, que parecía que tomaría unos meses y un número relativamente bajo de víctimas, acabó por ser una de las tragedias más prolongadas y mortíferas de las últimas décadas. En el caso de México, millones de personas se vieron obligados a romper la cuarentena y asumir el riesgo de contagio con tal de generar algún ingreso y subsistir.
Los niños quedaron a cargo de los abuelos y cuando no era posible, las madres se vieron obligadas a renunciar a sus empleos, haciendo todavía más complicada su situación.
El encierro ha afectado la salud emocional de los pequeños, quienes han reducido la socialización y en algunos casos, sobre todo quienes han perdido a algún ser querido, están experimentando miedo y ansiedad, sin embargo, la cuarentena ha evitado que la mayoría de ellos sufran contagios o provoquen transmisiones masivas entre quienes le rodean.
Las experiencias de regreso a clases han resultado muy controvertidas, incluso países con mejor infraestructura, disciplina y acciones de salud pública tales como aplicación intensiva de pruebas y aislamientos preventivos. Uno de muchos ejemplos sucedió en la Universidad de Alabama, que reportó más de 500 contagios a pocos días del regreso a clases.[i]
Las presiones por el regreso
Un pequeño grupo de colegios particulares, a través de la ANEP [ii], una organización dedicada a asesoría legal y protección del patrimonio de los propietarios de escuelas particulares, han promovido una campaña para presionar el regreso a clases, argumentando sin comprobarlo, que la mayoría de los padres de familia lo desean y llegando al extremo anunciar unilateralmente que reiniciarían labores el pasado 1 de marzo, acción que no contó con el respaldo de los padres de familia y tampoco con el de las autoridades del sector salud.
Por otro lado, la voluntad del presidente se ha convertido en una muy fuerte presión para el regreso. El proyecto de López Obrador, con el que podemos estar o no de acuerdo, se ha visto obstaculizado por la pandemia, frustrando muchas de sus intenciones. En ocasiones, el presidente, con el deseo de dar esperanza, habla de escenarios diferentes a la realidad, usando expresiones como: “Ya se ve la luz al final del túnel, hemos aplanado la curva, ya domamos a la pandemia”[iii], etc. – y recientemente dijo que “urge regresar a clases y que hay condiciones para hacerlo” pidiendo además a padres de familia que ayuden a limpiar y pintar las escuelas.
En mi opinión, estas declaraciones reflejan los buenos deseos del presidente que quisiera que ya todo estuviera bien, y aunque sabemos que las condiciones para el regreso no están dadas, hay que tener en cuenta que él es el presidente, que tiene un importante liderazgo y una fuerte concentración de poder.
La incidencia de contagios sigue siendo muy alta y el riesgo de una tercera ola, es cada vez más probable. Por otro lado, el programa de vacunación ha sido lento y complejo, logrando hasta ahora, inmunizar parcialmente a los adultos mayores, dejando todavía pendiente a los adultos jóvenes que lamentablemente cada vez más suman a las estadísticas de fallecimientos provocados por esta enfermedad, atribuyendo esta situación a las nuevas variantes del virus.
El mito de que a los niños no les pasa nada
Al inicio de la pandemia, los científicos observaron que los niños son capaces de transmitir con mucha facilidad la enfermedad, pero al mismo tiempo, la mayoría de ellos pasaban la enfermedad de manera asintomática o con mínimos problemas.
Pero, ser asintomático no significa que no se tengan consecuencias en la salud. Los últimos estudios han detectado una proporción relevante de niños que están sufriendo secuelas en el largo plazo incluso cuando pasan una COVID asintomática, alertando que esta enfermedad pude trastocar la vida de millones de pequeños más adelante.[iv]
La Organización Mundial de la Salud ha reconocido que uno de cada diez niños que padecieron COVID, sin importar si es leve o grave, semanas después han experimentado síntomas y molestias que van desde lo físico -problemas gastrointestinales, dolores de pecho, dolores de cabeza, fatiga, debilidad, erupciones en la piel y otros-, hasta lo neurológico -dificultad de concentración, problemas de memoria, dificultad para seguir instrucciones, entre otros) , teniendo una disminución hasta ahora crónica en su calidad de vida. En Inglaterra se estima que cerca de 80,000 niños padecen este serio cuadro de secuelas denominado LONG COVID [v], lo que ha sido ampliamente documentado por la organización “Long Covid Kids” en su sitio: https://es.longcovidkids.org/

Tampoco se debe descartar un riesgo que, si bien es poco frecuente, resulta bastante serio en los niños, el MIS-C -Síndrome Inflamatorio Multisistémico Pediátrico–[vi] que compromete diferentes órganos de manera simultánea y en algunos casos ha provocado la muerte.
Aunque la incidencia del MIS-C es relativamente baja, el CDC –Centro de Control y Prevención de Enfermedades- emitió una alerta sobre el vínculo entre este padecimiento y la Covid-19 [vii], especialmente porque el número de niños afectados se ha incrementado notablemente. Esto resulta preocupante cuando sabemos que las nuevas variantes del coronavirus parecen ser más agresivas y capaces de atacar a los niños[viii] y adolescentes.[ix]
¿Es momento de regresar?
El epidemiólogo Carlos Alberto Pantoja[x] afirmó que el 0.5% de los niños podrían enfermar de gravedad al regresar a clases en plena pandemia, lo que equivale a un aproximado de 15,000 niños, de los que lamentablemente algunos perderían la vida.
Cualquier regreso seguro debe cumplir con tres condiciones, que la transmisión local esté controlada, que los sectores vulnerables hayan sido inmunizados y que las condiciones físicas de los centros educativos hayan sido adaptadas, pero, sobre todo, que los directivos y docentes conozcan y apliquen efectivamente los protocolos de seguridad.
Para un regreso que tenga menor efecto en las hospitalizaciones y fallecimientos, no basta con que los profesores estén vacunados, lo ideal sería que también los familiares y personas que rodean a los pequeños hayan recibido la inmunización.
En México, la posición de los padres de familia es de prudencia, la mayoría consideran que este no es buen momento, e incluso hay muchos que han decidido que regresarán a clases únicamente cuando sus hijos hayan recibido una vacuna [xi], lo que les ayudaría a reducir las consecuencias en caso de contagio.

¿Cuánto tiempo falta para que los niños se puedan vacunar?
Justo porque a los niños el SARS-CoV-2 sí les afecta, es que los grandes laboratorios están trabajando intensamente en el desarrollo de vacunas, iniciado pruebas de dosificación en adolescentes e incluso niños pequeños[xii], logrando hasta ahora resultados muy prometedores. Sinovac y recientemente Pfizer han anunciado éxito en sus ensayos y es probable que en los EE UU se autorice el uso de vacunas en adolescentes e incluso menores antes del inicio del próximo ciclo escolar. México también está participando en los ensayos y eso beneficiará en la disponibilidad de más dosis.
Se espera que en los EE UU la vacunación de adultos de todas las edades se logre antes del el 4 de julio, lo que se traduce en una mayor disponibilidad de vacunas para nosotros, y por qué no, la apertura del mercado privado que haría más eficiente el proceso.
Y cuando regresemos, ¿qué?
En mi opinión hay tres momentos críticos en el regreso, el primero está en el traslado al colegio, pues la mayoría de los niños utilizan el transporte público, y otros dos no menos serios, están en la escuela: por un lado, la dificultad de controlar la convivencia y cercanía en todo momento, incluyendo los recreos, y por el otro, el riesgo que implica la permanencia por horas en los salones donde, al ser lugares cerrados, se facilita el contagio a través de aerosoles. Esto último, se puede disminuir con una adecuada ventilación, siempre monitoreada con medidores de dióxido de carbono -CO2– que, como medición indirecta, permiten confirmar que un ambiente es más riesgoso cuando se está arriba de 800 ppm.[xiii]
Estudios publicados por la revista The Lancet, advierten que un regreso a clases sin procedimientos robustos de protección, tales como sistemas de ventilación, protocolos de seguridad, pruebas o tests, y muchas otras, se traducirán en una aceleración de la pandemia que costará decenas de miles de nuevos fallecimientos. [xiv]
Cuando las condiciones sean favorables, el regreso debiera ser paulatino y voluntario, incorporando a los niños en grupos pequeños, en días intermitentes, con horarios reducidos y aprovechando al máximo los espacios abiertos. Sería deseable el diseño de un plan académico de transición, especialmente diseñado para ese momento. No sería lógico regresar a clases simplemente retomando el programa con el que se venía trabajando.
Es más probable que acepten el regreso quienes tienen hijos que no están en contacto con personas vulnerables o que el encierro haya llegado a un límite insoportable. Mientras tanto, quienes puedan continuar en casa, ayudarán a no saturar los espacios.
El regreso sería más seguro si iniciamos con alumnos universitarios, continuamos con las preparatorias, dejando al final las secundarias y primarias, donde el reto del control de la propagación es mayor. En Inglaterra se ha observado que más del 70% de contagios provocados por el regreso a clases se ha generado en los niveles de primaria y secundaria.
Es cierto, urge regresar, la situación de los niños lo exige, pero también es cierto que su salud y la de sus familiares está primero. Mientras más tardemos en regresar a clases presenciales, más avanzaremos en el control de la pandemia y menos víctimas tendremos que lamentar. En EEUU se estima que, hasta febrero de 2021, la COVID ha provocado que casi 40,000 niños hayan perdido a alguno de sus padres. [xv]
[i] Dayly Beast, Tom Sykes, 25/09/2020, University of Alabama Reports Over 500 COVID-19 Cases in One Week (thedailybeast.com)
[ii] Asociación Nacional para el Fomento Educativo, A.C. – Quiénes somos – Asociación Nacional de Escuelas Particulares Asociación Nacional para el Fomento Educativo (anfe-anep.com.mx)
[iii] La Jornada, Alma Muñoz, 16/09/2020, La Jornada: Ve AMLO una lucecita al final del túnel en recuperación de empleos
Aristegui, Redacción, 29/04/2020, Hemos logrado aplanar la curva de contagios, dice López Obrador | Entérate | Aristegui Noticias
Animal Político, Redacción, 14/07/2020, Ya pasó lo más difícil de la epidemia de COVID-19 en México: AMLO (animalpolitico.com)
[iv] CNN, Smith-Spark, 10/09/2020, Es posible que los adultos no sean los únicos con secuelas de largo plazo por el covid-19. Algunos niños aún tienen síntomas, meses después de enfermarse | CNN
[v] Buonsenso, D.; Espuny Pujol, F.; Munblit, D.; Mcfarland, S.; Simpson, F. 2021030271 9/03/2021 Clinical Characteristics, Activity Levels and Mental Health Problems in Children with Long COVID: A Survey of 510 Children[v1] | Preprints
Encuentre más investigaciones sobre LONG COVID aquí: Long Covid Research | Long Covid Kids
[vi] Mayo Clinic, Editores Médicos, 30/02/2021, Síndrome multisistémico inflamatorio pediátrico (MIS-C) y COVID-19 – Síntomas y causas – Mayo Clinic
Healty Children, American Academy of Pediatrics, 16/02/2021, COVID-19 y el síndrome inflamatorio multisistémico en niños – HealthyChildren.org
[vii] Centers for Disease Control and Prevention, Alerta HAN 00432, 14/05/2020, HAN Archive – 00432 | Health Alert Network (HAN) (cdc.gov)
[viii] La Tercera, Patricia Lascano, 27/01/2021, Bebé con 51.000 veces más carga viral podría tener variante que ataca solo a menores; se acerca vacuna para niños y hallan cepa con mutación que evita vacunas: tres cosas que aprendimos del coronavirus esta semana – La Tercera
[ix] Redacción Médica, Política sanitaria, 20/12/2020, Covid-19 cepa Londres: los niños más susceptibles al contagio (redaccionmedica.com)
[x] Forbes, Arturo Ordaz Díaz, 25/02/2021, Regreso a clases presenciales reactivaría cadenas de contagio, alertan (forbes.com.mx)
[xi] Encuesta propia realizada entre ejecutivos de empresa con hijos en colegios particulares en diversos estados de la República Mexicana.
El Financiero, Lourdes Alonzo, 24/03/2021, Los padres NO quieren un retorno a clases. Prefiero que mi hijo pierda el ciclo escolar a que traiga el COVID a casa: Padres de familia en Campeche – El Financiero
[xii] Healtday, Robert Predit, 9/02/2021, When Will Kids Get the COVID Vaccines? – Consumer Health News | HealthDay SOURCE: Johns Hopkins Medicine, news reléase.
[xiii] The Conversation, Shelli Miller, 10/09/2020, How to use ventilation and air filtration to prevent the spread of coronavirus indoors (theconversation.com) referido por Arturo Erdely, se sugiere escuchar este podcast: Sistema Educativo en México tras la pandemia – Capítulo 5 · Potencia UMA (spotify.com)
[xiv] Deepti Gurdasani, Nisreen A Alwan, Trisha Greenhalgh, Zoë Hyde, Luke Johnson, Martin McKee, et al., The Lancet, 27/03/2021, CORRESPONDENCE| VOLUME 397, ISSUE 10280, P1177-1178,School reopening without robust COVID-19 mitigation risks accelerating the pandemic – The Lancet
[xv] Kidman R, Margolis R, Smith-Greenaway E, Verdery AM., Jama Pediatrics, 05/04/2021, Estimates and Projections of COVID-19 and Parental Death in the US | Child Development | JAMA Pediatrics | JAMA Network